El arte de escuchar: cuando el sonido se convierte en parte del sabor
En la alta cocina contemporánea, la experiencia gastronómica no depende únicamente del plato. Depende de todo lo que rodea al comensal: luz, aromas, ritmo del servicio, temperatura, diseño… y, por supuesto, la música.
En La Makha, el restaurante de autor del Binn Hotel en El Poblado, Medellín, la curaduría musical no es un accesorio. Es un elemento estructural, emocional y sensorial que moldea la manera en que cada visitante vive el espacio y saborea cada creación.
Aquí, la música no acompaña la cena: la transforma.
La psicología del sonido: por qué la música cambia lo que sentimos al comer
Estudios en neurogastronomía han demostrado que la música modifica:
- cómo percibimos el sabor
- la forma en que comemos
- la velocidad del bocado
- la intensidad emocional de un plato
- la sensación de lujo y bienestar
La Makha adopta estas bases científicas y las convierte en un lenguaje propio.
La música elegida no solo crea ambiente:
orquesta emociones.
Curaduría musical en La Makha: una banda sonora para cada momento
En La Makha, la música se selecciona con la misma precisión con la que se elige un ingrediente o se ejecuta una cocción.
Nada es aleatorio.
La atmósfera sonora se construye con:
- ritmos suaves y cálidos
- voces envolventes y etéreas
- géneros contemporáneos con matices globales
- influencias mediterráneas y sonidos colombianos
- texturas electrónicas ligeras que envuelven sin distraer
Es una música que respira, que acompaña, que deja espacio para el silencio y para el diálogo, pero que también sabe elevar el momento cuando el plato lo exige.
La armonía entre ritmo y sabor
Toda experiencia gastronómica tiene un ritmo natural:
los platos llegan, se perciben, se abren, se transforman.
El sonido acompasa ese proceso.
En La Makha:
- una entrada fresca y ligera pide notas suaves y acústicas
- un plato de alta técnica se acompaña con texturas sonoras más complejas
- un postre delicado invita a melodías cálidas y envolventes
- un vino o coctel elegante encuentra terreno en armonías profundas
El objetivo es que cada plato encuentre su paisaje sonoro.
El diseño del ambiente: cuando música y arquitectura se encuentran
El diseño minimalista y cálido de La Makha —madera natural, luz tenue, tonos neutros— crea una acústica perfecta para sonidos suaves, definidos y equilibrados.
La música se integra a la arquitectura del espacio:
- se siente cercana, pero nunca invasiva
- llena sin saturar
- aporta intimidad
- genera una sensación de calma sofisticada
El resultado es un espacio donde cada elemento fluye.
La mirada, el oído y el paladar se alinean.

Influencias mediterráneas: sonido que evoca luz, arte y paisaje
Así como la cocina de La Makha respira inspiración del Mediterráneo, su propuesta musical también se nutre de:
- jazz contemporáneo
- downtempo elegante
- música lounge con matices costeros
- esencia bohemia de ciudades como Barcelona o Marsella
- sonidos cálidos que evocan atardeceres y mar abierto
Es un sonido que transmite luz, calma y sofisticación, en sintonía con su identidad culinaria.
Alma colombiana: raíces, ritmo y sensibilidad
La Makha no olvida su origen.
Su banda sonora también integra:
- beats orgánicos
- instrumentos latinoamericanos sutiles
- ritmos afrocolombianos estilizados
- cadencias del Pacífico y del Caribe reinterpretadas
- voces cálidas que evocan territorio y autenticidad
Es música colombiana contemporánea, elevada, estética, elegante.
Una identidad sonora que se siente propia y cercana.
La música y el servicio: un lenguaje compartido
El equipo de sala trabaja con la música como aliada.
El ritmo del servicio se ajusta a:
- el volumen y energía del ambiente
- la hora del día
- el flujo de invitados
- el tipo de experiencia (romántica, celebración, cena ejecutiva)
El resultado es un servicio fluido, atento, sereno.
La música se convierte en brújula emocional.
Coctelería y música: una experiencia paralela
En el bar de La Makha —uno de los espacios más sensoriales del restaurante— la música se sincroniza con:
- el movimiento del shaker
- el perfume de hierbas aromáticas
- los matices frutales de la mixología colombiana
- la estética minimalista del diseño
Coctel y canción se convierten en un maridaje emocional.
El poder de la música en el recuerdo del comensal
Un plato puede enamorar.
Una vista puede sorprender.
Pero la música tiene la capacidad de crear memoria emocional.
Muchos visitantes recuerdan La Makha por:
- una canción que sonó durante un brindis
- la banda sonora suave que acompañó un momento íntimo
- el ambiente cálido que hizo que una cena se sintiera única
La música construye recuerdos duraderos.
La Makha como escenario: donde el tiempo se detiene
Para los huéspedes del Binn Hotel y los visitantes externos, La Makha es un refugio sensorial.
Un espacio donde:
- la cena se convierte en ritual
- la música da forma al silencio
- el ambiente se siente íntimo y elegante
- cada sonido potencia la emoción del plato
Es una experiencia que trasciende lo culinario.
FAQ
¿Cómo influye la música en la experiencia gastronómica de La Makha?
La música se integra al ritmo del servicio y potencia sabor, emoción y ambiente.
¿Qué tipo de música se escucha en La Makha?
Una curaduría contemporánea con influencias mediterráneas y colombianas.
¿Por qué la música es importante en el fine dining?
Porque modifica la percepción del sabor, la emoción del comensal y el ritmo de la experiencia.
Sabor, sonido y emoción en perfecta sincronía
En La Makha, la música no solo acompaña: moldea la experiencia completa.
Su poder transforma sabores, amplifica emociones y crea un ambiente íntimo y sofisticado donde cada nota encuentra eco en cada plato.
Para parejas, viajeros, foodies y amantes de la estética, La Makha ofrece una experiencia donde el sonido y la cena se funden en un mismo gesto:
una velada que se siente, suena y sabe a lujo contemporáneo.
