Medellín tiene opciones de sobra para el Día del Padre. Asados, restaurantes de cadena, el mismo sitio de siempre. Nada de eso está mal, pero hay una diferencia entre una cena que se repite cada año y una que no se parece a ninguna otra. La Makha Restaurante, en el primer piso de Binn Hotel en El Poblado, es del segundo tipo.
No es un restaurante de ocasión especial en el sentido convencional. No hay decoración temática ni menú de temporada diseñado para la fecha. Lo que hay es una cocina colombiana de autor que funciona igual todos los días: con ingredientes de origen verificado, técnica depurada y una propuesta que no intenta parecerse a nada más. Eso, para el Día del Padre, es exactamente lo que hace la diferencia.
Qué tiene Medellín para ofrecer en gastronomía de autor
La escena gastronómica de El Poblado ha cambiado mucho en los últimos años. Hay más propuestas serias, más chefs con criterio propio, más interés por el producto local. Dentro de ese panorama, La Makha ocupa un lugar específico: es un bistró de autor que no hace cocina tradicional colombiana pero tampoco pretende ser europeo. Trabaja con ingredientes del Pacífico, el Caribe, los Andes y los ríos del país, y los trata con técnicas que vienen de otra parte.
El resultado es una cocina que el restaurante define como realismo mágico culinario. Una descripción que al principio suena a marketing pero que después de comer ahí tiene sentido. El chontaduro en una leche de tigre, el viche en un flan, la sal de La Guajira sobre un tartar de atún de Bahía Solano. Ingredientes conocidos en contextos que no esperabas.
Para el Día del Padre, eso es un plan gastronómico que tiene algo que contar después.
La propuesta central: el menú degustación de 7 tiempos
El menú degustación de La Makha cuesta $330.000 por persona sin maridaje y $420.000 con maridaje curado. Para una celebración, la versión con maridaje es la que tiene más sentido: cada tiempo llega con una bebida pensada específicamente para ese plato.

El recorrido empieza con el Crocante de Maíz, una arepa de maíces criollos de los Montes de María con tartar de atún fresco de Bahía Solano, emulsión de orellanas, pasta de acedera y sal de La Guajira. El maridaje es un Basil Smash con viche canao y albahaca. Desde el primer tiempo queda claro que esto no es una cena estándar.
- El Ceviche de Sandía llega con mostaza encurtida y leche de tigre de chontaduro. Para quien no lo ha probado, la sandía en un ceviche parece un error hasta que la prueba. Maridaje: Doña Dominga Chardonnay.
- Las Orellanas trabajan con cake de choclo, güatila encurtida, espuma de yogur y polvo de humo. Un tiempo vegetal que no necesita proteína para tener profundidad. Maridaje: Doña Dominga Sauvignon Blanc.
- La Pesca del Día trae pesca blanca fresca del Pacífico con rigatoni artesanal, encocado de langostinos de Tumaco, meunière de limón mandarino, quesito local, polvo de hongos y albahaca morada. Mar y pasta en el mismo plato, sin que ninguno de los dos sobre. Maridaje: Tom Collins.
- El Pork Belly pasa por tres cocciones para lograr una textura crocante por fuera y jugosa por dentro. Puré de zanahoria y anís, remolachas encurtidas en vinagre de la casa, glasé de ajo negro y huacatay. Maridaje: Cool Coast Pinot Noir 2022 Chile.
- El Cordero son capelletis de pierna estofada bañados en glasé de sus propios huesos, con espuma de yogur de cabra y queso Paipa, y polvo de tomate San Marzano. Pasta artesanal rellena de un estofado que tomó horas. El maridaje es Doña Dominga Carmenere.
- El Flan de Coco y Café cierra con garrapiñado crujiente de girasol, toffee de café y crema de naranja agria. El maridaje final es un Carajillo con viche canao. Un cierre que no intenta ser suave.
Opciones de carta para armar el plan a la medida
No todo plan gastronómico tiene que ser un menú degustación. La carta de La Makha permite construir una cena a la medida del padre, eligiendo los platos que más se ajusten a su paladar.
Para empezar, la Stracciatella de Búfala ($55.000) es queso cremoso de Planeta Rica con arvejas ahumadas al ajo, mousse de hinojo y naranja, tomates San Marzano confitados y aceite de poleo. Llega con pan artesanal de hierbas y es uno de esos inicios que predispone bien el resto de la cena.
El Pulpo ($135.000) viene confitado con chimichurri de hierbas de azotea, puré sedoso de maíces y ajo blanco de almojábana vieja. Es el plato que más se pide en la carta y tiene sentido: tiene profundidad, tiene contraste y tiene un origen claro en la tradición del litoral.
El Arroz Meloso ($95.000) integra langostinos del Pacífico, camarones y calamar del Caribe en un arroz negro cremoso coronado con espuma de encocado y polvo de hibiscus de los Montes de María. Para quien quiere los sabores del mar sin ir al Pacífico.
Para el padre que prefiere las proteínas principales, el Rib Eye al Grill ($275.000) es corte Certified Angus Beef con papas infusionadas en trufa y parmesano. El Cordero de carta ($75.000) repite la lógica del menú degustación: pasta artesanal rellena, glasé de huesos, espuma de yogur de cabra y queso Paipa. El Pork Belly ($68.000) tiene la misma construcción de tres cocciones del menú.
Los postres cuestan $35.000 cada uno. La Torta de Chocolate y Sal de Cerdo usa cacao al 70% sin harinas con cristales de sal de cerdo y helado de vainilla artesanal. El Flan de Coco y Café repite el cierre del menú degustación. La Sinfonía de Frutos Rojos y Mantequilla Avellanada es una tartaleta con crumble de mantequilla avellanada y helado de vainilla.
Los cócteles de autor como parte del plan
Un buen plan gastronómico en La Makha puede empezar antes del primer tiempo con uno de sus cócteles de autor. El Esfumado ($38.000) mezcla ron añejo, Frangelico, almíbar de tamarindo, cáscara de naranja y zumo de limón clarificado. El Niebla ($60.000) usa Mezcal Ojo de Tigre de agave espadín de 8 años con almíbar de poleo y limón mandarino, el más complejo de los cinco. El Revelación Rubí ($45.000) combina bourbon con almíbar de corozo, extracto de piña y zumo de limón. El corozo es un fruto del litoral colombiano que no aparece en muchas barras de la ciudad.
Si el padre prefiere los clásicos, hay catorce opciones que van desde el Daiquiri ($40.000) hasta el Boulevardier ($56.000) o el Penicillin ($60.000).
La carta de vinos incluye tintos como el Doña Dominga Carmenere ($180.000), el Beronia Crianza ($262.000) o el Don Melchor Cabernet Sauvignon ($2.465.000). En blancos hay Doña Dominga Chardonnay ($180.000), Marqués de Riscal Verdejo ($263.000) y Martin Codax Albariño ($402.000). Para una celebración con champagne, el Moët Chandon Brut Imperial cuesta $911.000 y el Veuve Clicquot $1.055.000.
Para conocer con más detalle cómo La Makha trabaja el maridaje entre sus platos y sus bebidas, el artículo sobre maridaje y coctelería de autor en La Makha explica la lógica detrás de cada combinación.
Cómo organizar el plan completo
La Makha abre para cena de lunes a jueves de 6:00 p.m. a 10:00 p.m., y viernes y sábado hasta las 10:30 p.m. Los domingos y festivos no abre para cena. El desayuno está disponible todos los días de 6:00 a.m. a 11:30 a.m., también una opción válida para quien quiere empezar el día de celebración con algo distinto.
El restaurante tiene capacidad para 80 personas en formato sentado. El servicio es personalizado y los anfitriones explican el origen de cada ingrediente y la razón de cada tiempo. Para quien no conoce el restaurante, esa parte de la experiencia cambia bastante la percepción de lo que tiene en el plato.
La ubicación es Carrera 25 #10-51, Transversal Superior, El Poblado, Medellín, con parqueadero cubierto y gratuito para los comensales.
Preguntas frecuentes sobre el plan gastronómico para el Día del Padre en Medellín
¿Qué es La Makha Restaurante?
La Makha es un bistró colombiano de autor en el primer piso de Binn Hotel, El Poblado, Medellín. Trabaja con ingredientes de origen verificado de distintas regiones del país y ofrece menú degustación de 7 tiempos y carta de platos individuales.
¿Cuánto cuesta el plan gastronómico en La Makha?
El menú degustación cuesta $330.000 por persona sin maridaje y $420.000 con maridaje. Los platos de carta van de $45.000 a $275.000. Los postres cuestan $35.000 y los cócteles de autor desde $38.000.
¿Qué hace diferente a La Makha de otros restaurantes en El Poblado?
Trabaja con productos colombianos de procedencia específica: atún de Bahía Solano, langostinos de Tumaco, maíces criollos de los Montes de María, sal de La Guajira, viche del Pacífico. No es cocina tradicional ni cocina de fusión genérica.
¿Abre La Makha el Día del Padre?
Depende del día en que caiga la fecha. La Makha no abre para cena los domingos ni festivos. Conviene verificar antes de reservar.
¿Es necesario reservar con anticipación?
Sí. Las fechas especiales se agotan con tiempo de antelación. Reservar a través de los canales oficiales del restaurante garantiza la mesa y permite indicar preferencias o requerimientos específicos.
¿Qué incluye el maridaje del menú degustación?
El maridaje incluye una bebida por cada uno de los 7 tiempos: cócteles de autor con ingredientes colombianos como el viche canao, vinos chilenos de Valle de Colchagua como Chardonnay, Sauvignon Blanc y Carmenere, y un Carajillo con viche para el postre.
Para planear el Día del Padre con tiempo y asegurar la mesa, el camino más directo es entrar a la página oficial de La Makha Restaurante y hacer la reserva desde ahí. Las cenas de esta calidad no se improvisan.
